Febrero 20, 2010
Paisajes de verano….

Lo prometido! Germán Kraus en el rol estelar de Indiana Jones…
Lugar de fusión: Subte D > Estación Bulnes
Disfruten!

Por segunda vez en 60 días dejé olvidado mi celular en casa, durmiendo a pata suelta.
Me reconozco una persona desprendida del celular. Lo tuve cuando muchos ya habían cambiado varias veces de modelo y ni siquiera lo compré sino que me lo trajo Papá Noel disfrazado de tío recontragroso que esas fiestas repartió aparatitos a diestra y siniestra.
El episodio del olvido, tema que nos concierne al menos por unos minutos, tiene que ver con una filosofía a la cual me aferro como el aire que respiro: No me interesa que el celular sea una prolongación de mi cuerpo.
Hay quienes sostienen que deben encontrarte en el celular las 24hs. Porque ojo! No vale que tengas una reunión, apagarlo a la noche, ir al gimnasio sin él o hacer pogo en cualquier recital, tenés que escuchar y contestar esa llamada!!! De no encontrarte, esta gente piensa lo peor, “Algo pasó! Cómo que no contesta el celular? …llamá de nuevo”; te dejan 13 mensajes en el contestador, y en todos se escucha el click de cortar sin siquiera hablar. Te llenan la casilla de mensajes para? Nada. Sólo para preguntarte si banana split o dulce de leche. Y la urgencia?
En la mayoría de los casos, el usuario tipo funciona mejor con esta especie de disco rígido externo al que poco le falta para afeitar o rociar repelente para mosquitos; no lo apagan por la noche, lo llevan encima siempre, chatean, chequean mails toooodo el tiempo, dan bola a cada sonido que emite dejando así las posibilidades de molestia abiertas, ridiculísimo.
Si hay algo maravilloso en el uso de este tipo de tecnología ambulante es precisamente que a uno lo encuentran cuando uno quiere. Quién no miró el identificador alguna vez y se hizo el dolobu gambeteando la llamada y transformándola en “perdida”? Quién no acusó (luego de esquivar la llamada) falta de batería, señal deficiente, servicio de merda?
Si nadie acusó, ver: [10 Excusas para no atender el celular] de lo contrario, seguir leyendo.
El franco para el celular coincide con una infinidad de llamados urgentes que no son tales, consultas de vida o muerte que no matan a nadie o tragedias que se acrecentan casi mágicamente. De golpe, si algo muy muy malo sucediera, será atribuido a la falta del telefonito:
Amiga:-No sabía que hacer! Me pegué un susto tremendo cuando no te encontré.
Yo:-Me estaba dando un baño de inmersión…
Amiga: -Y, llevalo al baño porque el tema es que te pudo haber pasado algo y por eso no atendés…y yo me asusto.
Yo: -…
Para esta gente definitivamente no existe el “No estaba disponible”, “Necesitaba descansar”…o simplemente “No te quería atender, date cuenta!”
Jamás se quedarán sin crédito aunque sea por algunas horas, fomentan la adicción a la conectividad, permiten una invasión al tiempo sin precedentes, y en consecuencia se adueñan de docenas de reclamos si un día no están disponibles…sólo por la costumbre de poder encontrarlos a cualquier hora.
Está bien. Hoy por hoy es necesario, como si fuera un secretario privado, el mío tiene tareas asignadas que son muy importantes, despertarme, recordarme citas, recibir mensajes, sumar, decirme la fecha, sentarse a upa…de todas maneras, es necesario escapar de sus demandas una vez cada tanto, dejándolo descansar en casa. El descanso es mutuo, como si nos tomáramos un tiempo…pero ojo! sabiendo que volvemos. Tenemos una relación free…y?
“Y?”
Suele haber consecuencias. Sí sí, siempre las hay…
Más de lo mismo pero distinto:
Psicología celular
Iba manejando
No tenía señal
Estaba sin batería
Justo entré al banco
Acá hay una señal pésima
Es peligroso andar por la calle hablando
No lo escuché
Lo tengo en silencioso
Me anda mal últimamente
Qué raro…no vi la llamada perdida
10 Excusas más ridículas que las típicas para no atender el celular:
Se lo regalé a un chico que no tenía qué comer
Me lo pidió la policía porque en el operativo se les quemó la radio el móvil
Lo estoy dejando en casa por la ola de robos de celular en plena calle
No me gusta que me vean con tanta tecnología
Estoy pintando en casa y se me cayó adentro del tarro de pintura
Lo metí en la ducha sin querer
Quedó adentro del auto y encima perdí las llaves
Últimamente me anda mal el botón de atender
Lo apoyé arriba de la máquina de los boletos en el bondi
Desde que lo llevé a la playa, suena cuando quiere