octubre 12, 2008

Aquel día en el que gané al pocker…

Filed under: Teoricemos

Puchu

Cuando uno incursiona por primera vez un terreno poco explorado, por algún extraño motivo resulta beneficiado; tendrán que ver las innumerables explicaciones recibidas y altas dosis de paciencia? Puede que si…qué más da, no?

Abramos un asterisco al post de los treinta años para contar que aquella noche comenzó con un partido de Estudiantes + una cena + un partido de pocker con amigos (bueno.. y más).

Como bien dicen, la suerte de principiante hizo su trabajo y me privilegió con unas cuantas dosis de cerveza de excelente calidad y algunos tragos un tanto pedorros entregados por la casa, y arrojó como resultado esta serie de fotos que dicen bastante; las peorcitas no están… claro, TENEMOS DIGNIDAD!





Brindis #045672

El vuelco final :P

septiembre 17, 2008

Palabras que el viento no se lleva

Filed under: Teoricemos

Puchu

He registrado en el último tiempo que, en cualquier conversación o cosa que escribo la mayoría de las veces elijo las palabras por el impacto que me generan, cómo suenan, el contraste que producen algunas combinaciones de letras…

Si hiciéramos una estadística de las más usadas (por mi, claro), encontraríamos que a la hora de insultar, digo más pelotudo que boludo; que como sánguches en lugar de sandwiches, y que me gusta usar más adminículos que cosas

A continuación, una serie de palabras de “buena pronunciación” recopiladas a lo largo de este último año en mi lugar de trabajo:
(Aprovecho y doy gracias y créditos a todos mis chiquitos!!!)

aberrante, absorto, adminículo, adquisición, adrede, aggiornar, aglomeración, agnolotti, ajetreo, alcahuete, alfeñique, alharaca, altruista, anafe, anaquel, anomalía, anorak, antorrrcha, aquelarre, arrecife, ballotage, basofia, borbotón, botafogo, brete, bucomaxilofacial, cabarulo, cacahuate, calcetín, cantimplora, caquelón, caramba, carancho, carbohidrato, cartódromo, cáspitas, cataforesis, catapulta, catrera, chancleta, chango, chapadmalal, chongo, chucrut, chuleta, clotilde, conmutador, consomé, consorcio, convergencia, coqueto, cubilete, cuiqui, dársena, desopilante, diáfana, elucubrar, energúmeno, enjuagar, equidistante, escaramuza, escrúpulo, escrutinio, escupitajo, eslora, espeleta, estetoscopio, eucalipto, eunuco, excremento, explanada, fauna, filmina, fuccile, fofo, folículo, formidable, forúnculo, garrocha, gasoducto, gazpacho, glotón, golfa, granola, guácala, gurí, hematoma, hipermétrope, honolulu, hurraca, impertérrito, impoluto, improperio, inaudito, inerte, inexorable, inquilino, instante, intrínseco, iridiscente, jocosa, libélula, locomoción, locomotora, macanudo, manija, maravilloso, medibacha, menester, meticuloso, metralleta, minga, molusco, moño, murmullo, nefasto, neumocíclica, osobuco, otrora, panfleto, pantomima, pantufla, paracetamol, parafernalia, parsimonia, pashmina, paspartou, pataleta, paupérrimo, pedorro, pelotudez, pendorcho, péndulo, península, peripecias, periquete, periscopio, perno, perplejo, petulante, perverso, pifiar, píldora, pingorote, plastrón, plebiscito, pleonasmo, pluscuamperfecto, pobrecito, pocillo, pómulo, poroto, preciosa, presunta, primor, primordial, protocolo, proxeneta, purulenta, que-te-re-mil-parió, rajarse-un-pedo, rastrojero, recóndito, recorcholis, regio, repositorio, retrete, reyerta, rolete, rómulo, rotopercutor, sabandija, sagaz, saltimbanqui, sambayón, shampoo, snorkel, sopeton, sufragio, suspicaz, tabernáculo, taciturno, tapioca, termocupla, tinglado, tiroide, tongo, toronja, totalmente, transeúnte, trompeta, troncho, troqueladora, tubérculo, usufructo, vademecum, vetusto, zaparrastroso

Alguna otra?

agosto 12, 2008

Más valen treinta que veinti-largos?

Filed under: Teoricemos

Puchu

En marzo de este año cumplí treinta otoños, suena feo, pero si las quinceañeras cumplen en “primaveras”, yo, dentro de la escasa madurez que me caracteriza, elijo cumplir otoños…y qué?

Recuerdo que un año (y dos o tres también) antes de esa fecha, perdía algo de la chispa cumpleañera haciendome problema por estar llegando a los treinta; podría decirse que desde los veintiseis uno va desarrollando una coraza anti-age que tarde o temprano termina cayendose.

Unos meses antes de la fecha fatal, empecé a tener un hábito bastante repugnante: siendo que en mis círculos de amigos raramente hay gente más grande que yo, recreaba la situación de tener treinta y desentonando olímpicamente con quienes me rodeaban; me imaginaba cómo me verían ellos, y escuchaba las voces de sus conciencias diciendo: “Es muy grande, qué hace acá”. De hecho cuando cumplí veinte, los de treinta eran para mí gente resuelta y seria, señores y señoras que ya no pensaban boludeces, trabajaban en empresas, tenían hijos y se acostaban a las once de la noche… Cuánta imaginación mamma mía!!

Lo peor es que al ser mujer, el número te pega más. En mi cabeza se instala el prejuicio machista de que la de treinta es una vieja chota, que si no tiene novio es mal llevada o espantadora de hombres, que si lo tiene en un mes y medio va a estar embarazada y que el hombre de treinta, compró un bono de “Vale por 5 años más de boludeo despreocupado”…INJUSTICIA!

El secreto de la superación quizás sea tunnear el día para atravesarlo de la mejor manera, con mucha actividad, mucho plan, mucho capricho concedido para no dejar que las neuronas trabajen!

Oh tú! Joven-veinteañero-por-poco-tiempo-más, que decides festejar a lo grande, he aquí algunos sabios consejos de alguien que ya vivió la experiencia: No organices fiestas un fin de semana muuuy largo, (puedo escribir una enciclopedia acerca de cómo-la-Semana-Santa-y-el-feriado-del-día-después-me-cagaron-la-fiesta-de-30: Unos de viaje, otros con sueño, el resto con resaca, cuestión que a esa fiesta fueron los más importantes, pero qué bajón!!!), comé y bebé SIN moderación, no hagas uso del espejo ni anotes quién te llamó (conozco gente que lo hace :P ) y perdé parcialmente el control: no olvides que al otro día la vida contiúa…

La experiencia dicta que los treinta no son tan duros como los veintinueve (las de cuarenta dirán lo mismo, jejeje), a los treinta no importa más nada; el cambio del dos por el tres ha sido superado, y ahora vuelve a ser todo como a los 20’s; veinte o veintiuno es lo mismo que treinta o treinta y uno, tus compañeros de treintis llegan a tener hasta treinta y nueve, o sea que venís a ser el pendejo de la década, no necesariamente tenés arrugas y canas y además haciendo balance, te das un puntito más que algunas orgullosísimas veintis.

A no preocupar! La vida continúa!

« Post mas nuevos
 

WordPress, state-of-the-art semantic personal publishing platform.I hate Internet Explorer 6

Powered by Juliana Rojas